Contratar un seguro de moto es un proceso que exige mucha más atención a la letra pequeña que un seguro de coche. La razón es simple: el motorista es la parte más vulnerable del vehículo, y las coberturas estándar suelen ser insuficientes ante el riesgo real de lesiones graves, robo de accesorios o daños por caída. Elegir la póliza incorrecta no solo te costará dinero, sino que puede dejarte con una indemnización ínfima en caso de accidente. Esta guía completa te detalla las coberturas esenciales que debes revisar, cómo asegurar tus accesorios más valiosos y qué buscar en la asistencia en carretera para tener una protección total.
La Cobertura más Importante: Lesiones del Conductor
Esta es la cobertura que marca la diferencia entre el seguro de moto y cualquier otra póliza. El seguro obligatorio (Responsabilidad Civil) solo cubre los daños que causes a terceros. Si tienes un accidente y la culpa es tuya, la póliza básica no te cubre a ti ni tus lesiones.

El Capital de Indemnización: Debes asegurar un capital de Accidentes del Conductor lo más alto posible (generalmente 30.000€ a 60.000€). Este capital está destinado a cubrir:
- Gastos médicos y farmacéuticos no cubiertos por la Seguridad Social.
- Indemnización por invalidez o fallecimiento.
Clave de la Póliza: Nunca contrates un seguro de moto sin esta cobertura, o con un capital bajo. Dada la exposición del motorista, esta es una inversión que merece la pena.
Robo: El Peligro de los Accesorios y el Robo Parcial
La moto es más susceptible al robo y al vandalismo que el coche, y la gestión de los accesorios es muy diferente.

1. Robo Total vs. Robo Parcial:
- Robo Total: El seguro suele cubrir la pérdida total de la moto. La indemnización se basará en el Valor de Nuevo (si la moto es nueva) o el Valor de Mercado.
- Robo Parcial: Muchas pólizas baratas no cubren el robo de piezas específicas (retrovisores, escapes, baterías). Un buen seguro de moto debe incluir cobertura de robo parcial.
2. Accesorios No Fijos (Casco y Equipamiento):
- El casco, la chaqueta, los guantes y otros equipos de seguridad no se consideran parte del vehículo. Debes solicitar una cobertura de accesorios específica para incluir estos elementos.
- Esta cobertura suele ser opcional y con un límite máximo (ej. 1.000€). Asegúrate de que este límite cubra el valor de tu equipamiento de alta calidad.
Tipos de Póliza: Terceros, Terceros Ampliado y Todo Riesgo
La elección del tipo de póliza depende de la antigüedad y el valor de la moto.
1. Terceros Básico: Solo cubre la Responsabilidad Civil y, a veces, la defensa jurídica. Es solo apta para motos muy antiguas o de bajo valor de mercado, donde no te importa el coste de la reparación propia.
2. Terceros Ampliado: Es la opción más popular. Incluye Responsabilidad Civil más las coberturas de Robo e Incendio. Es esencial para motos de más de 3 años, donde ya no compensa el Todo Riesgo.
3. Todo Riesgo: Cubre todos los daños anteriores más los Daños Propios del vehículo, incluso si el accidente es culpa tuya. Es obligatorio para motos nuevas (primeros 2-3 años).
- Atención a la Franquicia: Si eliges un Todo Riesgo, la franquicia será la clave. Una franquicia de 300€ significa que tú pagas los primeros 300€ de cada reparación. Si eres un conductor novel, una franquicia alta puede reducir la prima, pero te costará más en reparaciones menores.
Asistencia en Carretera: Remolque y Traslado
Una avería en moto te deja en una situación mucho más vulnerable que en coche. La asistencia debe ser específica y completa.

1. Distancia de Remolque: El seguro de moto debe ofrecer remolque sin límite de kilómetros, o al menos con un límite que te garantice llegar a tu taller de confianza. Muchas pólizas básicas solo cubren 100-150 km.
2. Traslado de Conductores: Si la moto queda inmovilizada, la póliza debe cubrir el traslado de vuelta a casa del conductor y del acompañante, además de los gastos de alojamiento si la avería ocurre lejos de casa.
3. Asistencia por Falta de Gasolina o Batería: Aunque parezca básico, algunas pólizas de moto de bajo coste excluyen la asistencia por falta de combustible o por una descarga de batería. Es un punto a revisar, especialmente en trayectos largos.
La Revalorización: Valor de Nuevo vs. Valor de Mercado
Como en el seguro de coche, la indemnización por siniestro total depende del valor que te asigne la aseguradora.
1. Valor de Nuevo: Para motos nuevas, la aseguradora debe indemnizarte con el valor de compra durante los primeros 12 o 24 meses. Busca una póliza que extienda este periodo al máximo posible.
2. Valor de Mercado: A partir del segundo o tercer año, la moto se indemniza por su valor de mercado. Si tienes accesorios de valor o mejoras, estos no serán incluidos a menos que los hayas declarado específicamente y hayas pagado una prima extra por ellos.
Conclusión: El Enfoque en la Protección Personal
El seguro de moto es un contrato que debe enfocarse en la protección del piloto. La clave para ahorrar y estar bien cubierto es la transparencia: declarar todos los accesorios valiosos y contratar el capital más alto posible en Accidentes del Conductor. No escatimes en esta cobertura. Una póliza completa no es un gasto, es la única barrera de seguridad financiera que tienes sobre dos ruedas.

